Autor: Rush Smith
Título: Un hombre normal
Editorial: Alfaguara
Nº de páginas: 208
Año: 2016
El protagonista es Bruno era un trabajador en una empresa de bolígrafos, tenía una vida normal como una persona cualquiera.
Más adelante apareció un doctor, que se dedicaba a maltratar a la gente solo para experimentar y que evolucionará la humanidad.
Y yo os vengo de hablar del relato, que me entró curiosidad, que se llama “Un hombre normal”.
Era un hombre normal con amigos, que se llamaba Bruno. Trabajaba en una empresa de bolígrafos y en su tiempo libre jugaba al fútbol. Cada mañana se despertaba a las 7 para coger el bus 165 en dirección a la fábrica y ganaba un sueldo normal, no como para independizarse pero sí para no pedirle dinero a sus padres.
Un lunes amaneció tan normal como cualquier otro, pero el despertador de Bruno no, porque no sonó cuando debería sonar y cuando quiso darse cuenta ya llegaba tarde al trabajo. Salió a todo correr de su casa para coger el bus pero sin que se diera cuenta cogió el 65, que era el que le hacía llegar más tarde al trabajo. Para evitar que sus compañeros le vieran llegar tarde, entró por uno de los laterales de las escaleras que dirigían al lado del despacho de su jefe y mientras iba yendo, se topó con una consulta de un doctor.
Mientras se fijaba en las paredes, veía diplomas relacionados con la ciencia y entró pensando que era una revisión médica de trabajadores, eso es lo que utilizó de excusa para que no pensasen que llegaba tarde.
En un cuadro, mostraba unos pacientes que habían hecho el experimento y que les había privado el sueño durante 30 días. Estaba en la fila, y había un chico que estaba delante de él, que se llamaba Marcos, al que le tocaba entrar ya a la consulta. Mientras estaban hablando el Doctor y Marcos, Bruno vio la oportunidad de escuchar que hablaban, así que se asomo a oír por la puerta.
En la consulta el Doctor decía, que seguíamos la evolución del ser humano así por qué esperar tanto y Marcos confundido, a través de la cortina vio una escena que se le quedó clavado en su mente: en lo que parecía vio un quirófano, se encontraba Marcos, desnudo, atado de manos y pies a la camilla. La revisión trataba de quitar partes del cuerpo innecesarias, el Doctor le preguntaba y a la vez arrancaba hasta que se dieron cuenta de que la enfermera no le puso la anestesia y por eso gritaba mucho.
La enfermera rebuscó debajo de la camilla y sacó un hacha con la que, de un golpe seco, palmó la cabeza de Marcos. Los gritos desaparecieron y hubo un silencio, el doctor dijo: “ ahora solo faltaba extirpar el corazón”- Bruno se quedó sorprendido, retrocedió unos pasos hasta que se topó con la puerta que llevaba a la sala donde debía de estar esperando su turno, se dio la vuelta lentamente, procesando lo que acababa de ver y fue a ponerse en la fila sin apenas poder ponerse en pie.
Escuchó a la enfermera preguntar por su nombre y se fue corriendo por la puerta que supuestamente daba al exterior, pero dio a un pasillo largo, del que solo veía un montón de puertas que se extendían a ambos lados. Se levantó del suelo, a pocos pasos de él, se encontraba con una señora con horrible camisón abriendo cada una de las puertas, como si estuviera buscando algo. Bruno le observó confuso cómo, cuando abría una puerta diferente, algo extraño le ocurría, por suerte cuando se daba cuenta de que no encontraba lo que buscaba, las cerraba tan rápido como podía.
Hasta era gracioso verla cómo hacía para que no se escapen los animales, le preguntó a Bruno que si había visto a su marido y cuando le contestó Bruno, la señora no sabía de qué le estaba hablando, así que era obvio que la señora tenía problemas y Bruno le cogió de la mano y dijo: “¡venga, vamos a buscar a su marido!”- Las puertas pasaban de una en una, de la misma forma que se hacía en su cabeza. Igual que el contenido de esas habitaciones, ninguna tenía una respuesta normal.
Lo que me gustó es cómo lo escribió, como quiso imaginar a la gente.
Y no hay nada que no me guste.
Nota: 7,5

