Era una mañana fría, pero en 10 minutos caminando ya estábamos allí.
Nada más llegar nos comunicaron que se había cometido un asesinato.
Nos pidieron ayuda para tratar de resolverlo.
No estaba fácil, pero al final ¡lo conseguimos!
También visitamos la sala prohibida de libros.
Posando y...
...satisfechos por haber resuelto el misterio.
Aquí, con un señor mayor, que se nos coló en el selfie:
Y aún quedaba lo mejor: ¡la visita al Bambi!







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